Clubes de afición: pintura, fotografía o billar
Cuota anual, talleres y salidas que se pagan aparte, y la subvención que hay que justificar. Para juntas de tres personas que hacen esto por gusto.
Un club de pintura, una agrupación fotográfica o un club de billar tienen el mismo problema que una coral de doscientos socios: alguien cobra las cuotas, y ese alguien lo hace por las noches.
- La cuota anual domiciliada, y los talleres, salidas o torneos que se pagan aparte, con un recibo para quien se apunta.
- Los campos que necesitáis: nivel, categoría, licencia, material prestado. Os los creáis vosotros, no os los inventamos nosotros.
- Las facturas del material y del local guardadas donde toca, listas para la subvención del ayuntamiento.
Y si un año no hay subvención, el trabajo de pedirla no se pierde: queda hecho para el siguiente.