Un recibo devuelto: qué significa cada código y qué hay que hacer
Pasar una remesa no significa haber cobrado. Unos días después, el banco puede devolveros algunos recibos con un código de tres o cuatro letras que no dice gran cosa a primera vista. Saber qué significa cada uno cambia la respuesta: los hay que se resuelven repitiendo el cobro y los hay que piden llamar al socio antes de volver a intentarlo.
Los códigos que veréis más
- AM04 — fondos insuficientes. La cuenta no tenía saldo aquel día. Es el más habitual y el más fácil: normalmente se resuelve reintentándolo más adelante.
- AC04 — cuenta cerrada. El socio ha cambiado de banco y no os lo ha dicho. Aquí no sirve reintentar: hace falta un IBAN nuevo y un mandato nuevo.
- AC01 — identificador de cuenta incorrecto. El IBAN está mal escrito. Suele ser un error de transcripción de un dígito.
- MD01 — sin mandato válido. El banco no reconoce la autorización. Pasa cuando el mandato ha caducado por desuso, cuando la referencia no coincide o cuando nunca llegó a firmarse.
- MS02 — el deudor ha rechazado el cargo. El socio le ha dicho a su banco que no lo quiere. No es un problema técnico: es una conversación pendiente.
- MS03 — motivo no especificado. El banco no dice la causa. A menudo es una variante del anterior.
Los dos relojes que tenéis que conocer
Con la domiciliación básica (SEPA Core), cualquier persona puede pedir la devolución de un cargo durante ocho semanas sin dar ninguna explicación. El banco se lo devuelve y ya está. No es un error vuestro ni hay que discutirlo con la entidad bancaria: es un derecho del pagador.
Pasadas esas ocho semanas, solo se puede reclamar si el cargo no estaba autorizado, y entonces el plazo se alarga hasta trece meses. Aquí sí que importa tener el mandato guardado: es la única manera de demostrar que había autorización.
La comisión, que nadie recuerda
Casi todos los bancos cobran una comisión por cada recibo devuelto. Suele ser pequeña, pero si devuelven veinte se nota, y alguien la tiene que pagar. Vale la pena decidirlo antes de que pase y escribirlo: hay entidades que se la quedan y las hay que la repercuten al socio. Las dos opciones son defendibles; lo que no lo es es improvisarlo cuando ya ha pasado.
Qué hacer con cada caso
La regla práctica es sencilla:
- Fondos insuficientes: reintentadlo más adelante, no al día siguiente. Si se repite dos veces, llamad.
- Cuenta cerrada o IBAN incorrecto: no reintentéis nada. Pedid los datos nuevos y, si la cuenta cambia, un mandato nuevo.
- Sin mandato: revisad si el mandato existe, si la referencia coincide y si hacía más de 36 meses que no se usaba.
- Rechazado por el deudor: hablad con él. Es el único caso en que insistir por el banco empeora la relación.
Una trampa con la secuencia
Si el recibo devuelto era el primero de ese mandato (un FRST), el mandato no avanza: el siguiente cobro también tiene que salir como FRST, no como RCUR. Muchos programas lo pasan por alto y marcan el siguiente como recurrente, y el banco lo vuelve a rechazar por la misma razón.
Dejad constancia
Un recibo devuelto afecta a las cuentas de la entidad: ese ingreso que dabais por hecho no está. Conviene que quede anotado con el motivo, la fecha y la comisión, y que el socio sepa que su recibo no ha entrado. Si pasan meses y nadie lo ha mirado, la cuota impagada acaba descubriéndose el día del cierre del ejercicio, que es el peor momento para darse cuenta.